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Mostrando las entradas de noviembre, 2014

La batalla de Tarapacá

Extracto de la novela “El viaje de Prado” de Guillermo Throndike Aquella mañana del 27 de noviembre de 1880, tres arrieros que salían de Tarapacá, descubrieron uniformes chilenos en lo alto de la quebrada. Tres columnas enemigas rodeaban a los peruanos. - ¡Silencio! –ordenó duramente el coronel Cáceres. En alguna parte han tintineado armas de caballería. Los arrieros azotaban a sus asnos al encuentro de Suárez en la plaza de armas. - ¡Chilenos, señor! La noticia corrió con un murmullo: chilenos, chilenos. Los arrieros señalaban la altura. - ¿Cuántos?  - ¡Zubiaga! ¡Que forme la división en tres columnas! ¡Y en completo silencio! –Cáceres se volvió en busca del coronel Manuel Suárez, no esperará órdenes de nadie para salir al frente del enemigo. ¡Su batallón detrás del mío! ¡Armar bayoneta y arriba!  Si llegan antes que el Zepita y el Dos de Mayo, si afianzan sus rifles en la orilla, si los fusilan de arriba abajo, si terminan de acorralarlos por

La batalla de San Francisco

Extracto de la novela "El Viaje de Prado" de Guillermo Throndike El miércoles 19 de noviembre principia temprano en esta pampa. Nada más dejaron pasar lo más negro de la noche. Tan pronto apareció la menuda esencia de la luz y fue posible separar sombras y reconocer lo sólido de la ancha boca de esos cráteres, el ejército reanudó su caminata.  Cerca de la estación de Dolores se alzan los cerros de San Francisco Norte y Sur, que forman dos pequeñas mesetas, una de doscientos por ciento ochenta metros y la otra de mil por doscientos. Rodeados de pozos de agua, se separan del cerro Tres Clavos por una angosta desértica garganta que llaman La Encañada, y del cerro Bartolo por la línea férrea a Pisagua y un terreno ya escarbado por empresas salitreras. En lo alto de esta fortaleza natural esperaba el ejército chileno, dominando además la ruta de Tiviliche por donde debió llegar y no llega don Hilarión. En la Encañada, ocultos al largavistas de Buendía, acampan 500 jin